Mariana- Guadalupana
María, madre y educadora, inspira toda la propuesta y el proceso educativo, siendo el camino que nos conduce a Jesús de Nazaret.
Santa María de Guadalupe se caracteriza por su amor gratuito y desbordante hacia todos, considera a los seres humanos de forma integral; con sus condicionantes, posibilidades y límites, aceptándolos como son. Asume la historia y el presente cultural de sus interlocutores individuales o colectivos y se identifica con dichas realidades, logrando hacerse una de ellos.
Imitar el modelo pedagógico de Nuestra Señora de Guadalupe, actual y operante, es un reto; destacamos que su persona, la finalidad que persigue y su modo de proceder armonizan e integran dualidades complementarias muy fecundas, claro modelo del docente. Una antropología integral e inclusiva, una teología comprometida con la historia y abierta a lo trascendente, una metodología viva y eficaz.
Santa María, manifiesta un amor que integra una respuesta amable y cercana a la situación de todos, su mensaje es suave y firme, une ternura y autoridad en una actitud dialogante, está siempre centrada en los demás, afirma condiciones culturales, las corrige y guía a superarlas positiva y protagónicamente; es conciliadora, afable, cordial y de gran cercanía, colma los anhelos más profundos de sus interlocutores, dignifica, madura y plenifica a las personas.
María será la madre educadora en la fe. Cuida de que el Evangelio nos penetre, conforme nuestra vida diaria y que produzca frutos de santidad.